Las setas y su aprovechamiento



LAS SETAS Y SU APROVECHAMIENTO RACIONAL EN ARAGÓN

(Publicado en la revista Naturaleza Aragonesa de la Universidad de Zaragoza)

(*) Francisco Serrano Ezquerra

e-mail: setasysitios@telefonica.net

Teléfono 976416230


Introducción


Desde que las setas silvestres han adquirido un notable valor comercial, la situación para los aficionados, recolectores y estudiosos se ha ido complicando, encontrando dificultades para llevar a cabo su actividad.
La situación se ha puesto difícil porque, en mi opinión, los distintos afectados no aciertan a ponerse de acuerdo en entender las razones del otro y buscar un equilibrio entre ellas.

Los aficionados, recolectores y estudiosos no parecen entender los derechos de propiedad de los dueños del terreno donde nacen las setas. Éstos, en su desconocimiento, no aceptan otras condiciones que el poder sacar un dinero fácil sin cortapisas que los aten, sin entender que hay otras formas de aprovechamiento. Los micólogos profesionales no se ponen de acuerdo en asuntos tan importantes como la protección de las especies y la relación con las formas de recolección; tampoco muchas veces en su clasificación, dejando además de realizar otros estudios de mayor interés.

Y las Administraciones, lejos de poner orden y aclarar la situación, se inhiben o sacan normativas que para poco sirven por insuficientes, erróneas y no contemplar todas las facetas de esta materia, que no solo afecta a la regulación de la recogida, sino también a su comercialización, formación de la guardería y médicos, y a la inspección sanitaria y fiscal.

Desarrollo de la problemática



Tras este preámbulo, paso a desarrollar mas ampliamente este contenido, con la visión que me proporciona los muchos años de experiencia en contacto con todas las partes implicadas y las setas.
Vamos a tratar la problemática que encierra la recogida de setas, sobre todo las destinadas al consumo,

y vamos a tener en cuenta un resumen de observaciones y recomendaciones para la recogida de setas en Aragón, así como para un enfoque integral y no simplista de la problemática.

Antes debemos diferenciar entre hongos hipogeos, que crecen de forma subterránea (trufas) y los hongos epigeos o setas, que se desarrollan en la superficie. No se va a tratar aquí la problemática de las trufas porque es bien distinta de las setas, tanto por su morfología como por su aprovechamiento y comercialización, así como la normativa legal.

También debemos aclarar antes un concepto erróneo bastante generalizado, que tienen los aficionados a la recogida y/o estudio de las setas en nuestro país.

En contra de la opinión generalizada, un Monte de Utilidad Pública o de la Administración no significa, como parece indicar su nombre, que sea de uso y disfrute general o público.

Todos los montes en nuestro país tienen un propietario bien sea un particular, una sociedad, una entidad o administración. No existen pues terrenos que no pertenezcan a alguien.

Las setas, entendidas como cuerpos fructíferos de algunos hongos y que son susceptibles de aprovechamiento (culinario, medicinal, ornamental, etc.) por el hombre, son considerados jurídicamente como frutos naturales.

Los frutos naturales pertenecen al dueño del suelo en donde crecen o se desarrollan. En determinados casos (aparcería, arrendamiento, usufructo, etc.), pueden pertenecer a otra persona por contrato (alquiler, cesión, uso, etc.) .

Como ya hemos dicho, los bosques pertenecen siempre a alguien, ya sean privados (propiedad de personas físicas, o de empresas o entidades privadas), o públicos (propiedad de un ente públic Ayuntamiento, Comarca, Comunidad, Estado, etc.). Por tanto, como primera conclusión, las setas pertenecen a quien ostente el derecho de propiedad del lugar en donde crezcan.

No obstante, desde tiempos inmemoriales, una persona puede recoger las setas de otro, sin causarle daño, salvo prohibición expresa en contra. Es decir, se entiende que si su dueño no lo prohibe y no las recoge, autoriza tácitamente a que se puedan recoger por otros.

Como toda presunción y como todo acto tolerado, desaparece este derecho o uso, en cuanto el dueño expresa su prohibición. Para ello no tiene que colgar carteles, basta con que lo indique verbalmente, está en su derecho y de no hacerle caso podemos incurrir en un delito.

No obstante el derecho fundamental a la propiedad privada, no es ilimitado. Nadie puede destruir los bienes propios cuando éstos tienen un valor o función social; también puede ser delito.

Eso por lo que respecta a terrenos de propiedad privada. Los pertenecientes a propiedad pública se rigen por sus propias normas de uso y explotación.

En los Parques Nacionales (como Ordesa) está prohibido recoger setas, así como cualquier otra especie o material. En Parques Naturales, Reservas o Zonas Protegidas, en general suelen tener marcadas las restricciones necesarias.

En general, en Montes Propios de la Administración y Montes de Utilidad Pública se suelen regir por los Planes de Uso y Gestión o Planes Anuales de Aprovechamiento, que han propiciado la creación de Cotos de Aprovechamiento. Lamentablemente solo preocupa el aprovechamiento y no la protección de las especies, el hábitat o la salud de las personas.

En Aragón existe una pobre normativa sobre recogida de setas, que afecta únicamente a los Montes Propios de la DGA y a los Montes de Utilidad Pública. En otras Comunidades no hay ninguna, aunque en unas pocas también han emitido normativas con mayor o menor acierto. Es el caso de Navarra, Valencia y Castilla-León.

También existen algunas limitaciones en los Planes de Ordenamiento de los Recursos Naturales (PORN) del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara y del Parque Natural del Moncayo.

En cuanto a los micólogos, sería deseable una mayor comunicación y unidad de criterios, para establecer claramente la importancia de la forma de recogida de las setas y la influencia de la presión sobre ellas. No puede indicarse por unos que no influyen estos factores en su desarrollo, como si sus micelios fuesen perpetuos e indestructibles y por otro lado hablar de protección y de Conservación de la Biodiversidad Fúngica.

La gran diversidad de especies existentes en Aragón nos obliga a todos los estudiosos, entidades y por supuesto a la Administración Autonómica a realizar un esfuerzo para confeccionar un estudio serio de catalogación, no solo por conocer las especies que tenemos en nuestro territorio, sino para poder tomar medidas acertadas, tanto en sus diversos aprovechamientos como en su protección, colaborando de esta manera a un desarrollo sostenible de las zonas rurales y a la Conservación de la Biodiversidad.

Estos estudios pueden propiciar el encuentro de Nuevas Especies para la Ciencia, como ya sucedió en los Encuentros Internacionales de Micología del Moncayo, que como presidente organicé con el Grupo Micológico Caesaraugusta en 1997.

La variedad de hábitats y altitudes de Aragón favorece esta diversidad, así podemos citar a titulo de ejemplo como especie típica y especifica del Pirineo a Phaeolepiota aurea (Mattuschka: Fr.) Maire ex Konrad. & Maubl. (ver foto). También en zonas desérticas salen especies específicas como Phellorinia herculanea (Pallas. : Pers.) Kreisel(ver foto) y Battarrea stevenii (Libosch.) Fr..También Calocybe hypoxhanta v. occidentalis Bon (ver foto) es una especie rara con pocas citas en España. Y no digamos de Hygrocybe monscaiensis Palazón, Tabares & Rocabruna (ver foto), especie Nueva para la Ciencia, encontrada una sola vez en el Moncayo por Antonia Martinez, esposa de Manuel Tabares, el 30.10.1997. Estas y otras especies escasas deberían figurar en una lista roja de especies protegidas.

Indicaciones y advertencias

En Aragón, al igual que ha sucedido en otras Comunidades, la afición a recoger setas se ha disparado en los últimos años. Pero ese aumento de afición no ha ido acompañado del lógico aumento de conocimientos científicos sobre las setas.
Por eso vamos a dar unas cuantas advertencias o indicaciones a tener en cuenta, para los que van a buscar setas en estas condiciones.

 Protección del medio o hábitat


En primer lugar aconsejamos ser respetuosos con el medio donde se desarrollan. No debe notarse que por allí se ha pasado.

  • No rastrillar ni remover la capa vegetal; se perjudica tanto a las setas como al bosque en general, al resecarse la capa protectora y dejar al descubierto otros seres que en ella se cobijan.
  • No patear o maltratar las setas que no se conocen o recogen, para que otros puedan estudiarlas o aprovecharlas. Tampoco se debe pisar innecesariamente alrededor, pues compactamos el terreno.
  • No coger ejemplares viejos o deteriorados que luego habrá que tirar a la basura. En el bosque son útiles, al igual que tampoco deben destruirse las setas tóxicas, pues todas cumplen una función en la Naturaleza.
  • Tampoco deben recogerse los ejemplares jóvenes, que no hayan alcanzado su estado adulto
  • No deben dejarse abiertas las verjas que controlan el ganado, donde pace libremente.
  • No se deben abandonar basuras en el monte. Lo adecuado es echarlas en el contenedor de la población más cercana o mejor en el lugar de origen.
 
Protección de la persona

Por otra parte, en beneficio de la salud propia y ajena, debe tenerse en cuenta algunas consideraciones:

  • Las setas deben recogerse en cesta bien aireada y de base ancha, nunca en bolsas o recipientes de plástico donde las setas se rompen, descomponen y fermentan rápidamente, convirtiéndose en un alimento dañino.
  • Colocarlas ordenadamente en la cesta, convenientemente limpias las que se han de comer y separadas y enteras las que no se conozcan y se quieran identificar posteriormente.
  • Las setas destinadas al consumo, al llegar a casa deben consumirse lo antes posible o guardarlas convenientemente limpias en el frigorífico por corto tiempo; o conservarlas por diversos procedimientos (secado, congelado, conserva, etc.) pero siempre despreciando los trozos que nos pueden equivocar lamentablemente y estando absolutamente seguros de su comestibilidad.
  • No consumirlas en grandes dosis, son muy indigestas.
  • No fiarse de falsos entendidos (enterados), los hay muy atrevidos, a la menor duda rechazarla. Tampoco de las falsas creencias, solamente reconocerla por sus caracteres morfológicos. Ninguna seta merece la pena un trastorno digestivo o incluso exponerse a algo tan grave como arriesgarse a perder la vida.
  • Si se intuye que se ha intoxicado, no demorar la asistencia a un centro sanitario y a ser posible proporcionar alguna muestra de las setas que se han consumido. (Es recomendable no cocinar todas, dejando alguna en el frigorífico).
Otras recomendaciones

Si importantes son las recomendaciones dadas a los recolectores, no menos son las que podemos hacer a las Administraciones, tanto Autonómicas como Municipales, pues son vitales para conseguir armonizar los distintos intereses de los afectados y proteger las setas y sus hábitats.
 
A la Administración

Debe elaborar normativas razonables y estudiadas, asesorados por expertos y consensuadas con las partes interesadas. Estas normativas deben contemplar varios aspectos:

  • De recogida de setas tanto comestibles como otras y su comercialización.
  • De protección de las especies, creando listas con sus diferentes grados de peligro. Listas rojas
  • De inspección sanitaria y micológica, creando si es caso la figura de inspector micológico.
  • De control fiscal de esta actividad mas o menos sumergida.
  • De formación micológica a la Guardería forestal y Urgencias de hospitales.
  • Muy importante es el fomento del cultivo de especies y de micorrización en árboles utilizados para la reforestación, con ayudas a estas actividades. También es de vital importancia realizar trabajos de silvicultura en los bosques propios y favorecer tanto el cuidado de los Montes de Utilidad Pública como los privados. Asimismo debe concienciarse de la importancia de la lucha contra los incendios. No hay que olvidar que la mejor manera de proteger las setas es cuidar de los bosques, así se favorece a ambos ya que viven en simbiosis.
 
A los Ayuntamientos

Aprovechar el tirón de esta afición y actividad, en beneficio de un desarrollo sostenible del medio rural, con medidas adecuadas:

  • No asustando con medidas coercitivas a los visitantes, sino ofreciendo la posibilidad de desarrollar esta actividad dentro de una forma controlada.
  • Atraer a los visitantes de esta afición, posibilitando la rehabilitación de viviendas, turismo rural y venta de productos locales.
  • Fomentar la creación de empresas para el aprovechamiento integral de estos recursos en la localidad o comarca.
  • Organización de encuentros de estudiosos y aficionados que atraigan a gente, proporcionando ocupación hotelera y dando a conocer los valores de la zona.
  • Realizar trabajos de silvicultura, cuidando los bosques para que las setas puedan seguir desarrollándose. De otra manera se matará la gallina de los huevos de oro.
 
Conclusiones

No es fácil armonizar todos estos condicionantes que se han expuesto en este artículo y otros que seguro no se han tenido en cuenta y también influyen en esta problemática.
Lo cierto es que, si no se pone voluntad y medios, difícilmente podrá llegarse a una adecuada regulación y protección de este bien que nos brinda la Naturaleza Aragonesa.

Es fundamental crear un foro donde se traten y se tengan en cuenta todos los intereses y puntos de vista de los afectados, sin perder de vista que por encima de todo debe prevalecer la pervivencia de las setas y la protección de la Naturaleza.


(*) Francisco Serrano Ezquerra, es experto en Micología y Fotografía de Naturaleza. Es autor de Videos, CD-ROM , audiovisuales y carteles sobre este tema. Pertenece a diversas Sociedades Micológicas y es socio fundador del Grupo Micológico Caesaraugusta (presidente desde 1990-98)