Por el Valle de Benasque


    Leccinum aurantiacum
con Eriste al fondo                                      Mapa de situación

  Entrar en el Valle de Benasque  (Benas) es introducirse sin duda en el mas alto Pirineo. En su entorno están ubicados todos los “tresmiles” de la cordillera y por supuesto el mas elevado, el Aneto con sus 3404 m de altitud. Esto implica que a este  valle desciendan otros mas salvajes e intrincados, con abundantes ibones, cascadas y corrientes de agua cristalina y pura. Los recorridos interesantes son pues múltiples, dada su gran diversidad de hábitat y su húmeda climatología. Muchos son también los lugares donde podemos buscar setas en estos recorridos: Marasmius oreades , Senderuelas o Muchardinas en los prados, Morchellas en las choperas del Esera y abetales de Vallivierna, Cantharellus cibarius o Rusiñol en la Solana de Cerler a Eresue, Calocybe gambosa o Muixernó en los praderios de todo el valle, así como el apreciado Rebollón o Rovelló (Lactarius deliciosus) en los elevados pinares del Ampriu y otros muchos.

Pasado el congosto de Ventamillo, lugar de espectacular belleza, donde el Ésera labra su profundo cauce y llegados a Castejón de Sos lugar mas abierto y cruce de caminos, el río discurre paralelo a la carretera y nos da acceso al embalse de Linsoles y Eriste. Nada mas pasar este pueblo, a la izquierda parte una carretera asfaltada que gana altura en rápidos zig-zag. Después de la zona asfaltada la pista continua 2 Km., continuar a pie. De aquí se accede al refugio Angel Orús y al Posets.

Si seguimos la carretera llegamos a Benasque y a la derecha, a 2 Km. de carretera asfaltada, llegamos a Anciles, pueblo señorial.

                                Benasque                                                                           Rozites caperata

Pasando de Benasque y en un desvío a la derecha a 4 Km., nos dirigimos a Cerler, antiguo pueblo ganadero (el mas alto del Pirineo) hoy lleno de nuevas construcciones, debido a las pistas de esquí. Antes nos habremos parado en el balcón de Benasque a admirar la mejor vista del valle. Si continuamos la carretera se llega al Ampriu, zona de pastos y pistas de esquí con bosques de pino negro. Hay un telesilla que deja junto al pico de Cerler.

A mitad de camino entre Cerler y  el Ampriu hay una pista forestal que se indica a Eresue, es la pista de la Solana. Es practicable con turismo y permite disfrutar de unas vistas espléndidas sobre el valle y la zona de Posets. Su vegetación es variada, pues además de sus praderios y pinares hay bosques de abedul, álamos, tembleros y roble que nos permite encontrar los buscados Lactarius deliciosus o Robellón, rovelló, etc. así como los deliciosos Cantharellus cibarius o Rusiñol y otras varias especies propias de esta vegetación, como Leccinum aurentiacumAmanita muscaria o Matamoscas, etc. Siguiendo hasta Eresue volvemos otra vez a la carretera, cerca de Eriste.

        Ibones de Escarpinosa y Batisielles                                          Cima del Aneto (yo a la izquierda)

Si pasamos del cruce de Cerler, mas adelante a la izquierda nos encontramos con el acceso al Valle de Estós, uno de los mas visitados por su gran belleza y riqueza en vegetación y setas. La pista solo es utilizable para vehículos con autorización, pero andando unas 3 horas se accede a los lagos o ibones de Batisielles y Escarpinosa, maravilloso e idílico lugar que nos resarce con creces del cansancio de la fuerte ascensión. También puede visitarse y pernoctar en el refugio de Estós, punto de partida para ascender a los picos de Perdiguero y Posets. Este recorrido no deben perdérselo los amantes de la fotografía de naturaleza por sus numerosos motivos de setas, flores, fauna, cascadas y riachuelos, así como un majestuoso paisaje de ensueño que dejará un imborrable recuerdo.


     


                                            Boletus pinophillus

          Ibón de Escarpinosa      

Pasado el embalse de Paso Nuevo hay un camping. De este llamado Plan de Senarta parte la pista que da acceso al valle de Vallibierna, aunque solo pueden circular vehículos autorizados, sobre todo en temporada alta de visitantes. En verano hay un servicio que cubre el recorrido de la pista, si no se quiere andar mucho. Llegado al refugio de pescadores nos encontramos en un idílico lugar rodeados de agua y bosques de abeto y pino, que nos permiten en primavera localizar las preciadas Colmenillas o Morchellas en sus variedades conica, elata, purpurascens, etc y en otoño los buscados Cep o Boletus edulis y otros.

En el Plan de Baños hay zona de acampada y de acceso a los Baños de Benasque, conocidos por sus aguas sulfurosas templadas.

La carretera continua en dirección a Francia hasta un punto que se corta y que en un futuro, previsiblemente, se hará un túnel que nos comunique. A la izquierda se dejan los valles de Literola y Remuñe, visitables a pie.

Si tomamos antes un desvío a la derecha, nos dirigimos a lo que se denomina Hospital de Benasque, pero antes de llegar debemos dejar el coche en un parking y continuar a pie. No obstante los clientes del hotel disponen de permiso de acceso y para el resto, en temporada, sale un autobús cada 15 minutos. El Hospital de Benasque es el antiguo refugio para los viajeros que cruzaban el puerto, transformado hoy en moderno hotel.

Al final de la pista esta la Besurta, luego ya solo hay sendas con dos itinerarios destacables: El Forau d´Aigualluts y el Refugio de la Renclusa..

En el Forau el agua procedente del glaciar del Aneto desaparece en una sima (forau), para salir luego en Francia dando lugar al nacimiento del río Garona. Desde aquí pueden observarse espléndidas vistas de las Maladetas y multitud de flores, y también marmotas que se delatan con sus estridentes sonidos y cómo no, inmensos “corros de brujas” de Muchardinas o Marasmius oreades.

El Refugio de la Renclusa fue creado a principio del siglo pasado para albergar a los montañeros que iban al Aneto. Se ha modernizado y tiene todos los servicios de un Albergue de Alta Montaña.