Rutas por el Maestrazgo


Desde Aliaga, en la Cuenca Minera, iniciamos este recorrido por una pequeña parte del Maestrazgo.

Aliaga, centro importante de la minería, tiene un entorno paisajístico espectacular. Ya antes de acceder a sus primeras casas en el cruce de la carretera que va a Allepuz, junto al río La Val, está La Porra, espectacular mole de piedra semejante a la forma que le da nombre. Otra formación curiosa es la denominada Olla, también próxima al pueblo, pero en la salida hacia Miravete. Es una formación rocosa circular atravesada por el río Guadalope.

   



          






        Chopos cabeceros                                                                  

                                                                                                                     La Porra

La población está ubicada al resguardo de un montículo pétreo sobre el que se asienta un castillo roquero rodeado de murallas.

Junto al pueblo está el Parque Fluvial del Guadalope y la ermita de la Virgen de la Zarza, con zona de recreo, mesas, fuente y asadores.

Para iniciar el recorrido, tomamos la pista asfaltada que parte entre la gasolinera y el cartel indicador de Aliaga. Hay un cartel verde, poco visible, que indica a Miravete y Villarroya de los Pinares.

Nada mas pasar el puente, nos adentramos en la Olla y seguimos paralelos al río, que está bordeado por chopos cabeceros. Tras dejar a la derecha un indicador que anuncia al Mirador de Clara, nos topamos con unas espectaculares formaciones rocosas, rodeadas de praderío y en el entorno aparece un hermoso sabinar, algo aclarado. Las masías salpican este paisaje, en el que podemos encontrarLeucopaxillus lepistoides, Leucopaxillus candidus, Agaricus y otras especies.

Tras 8 Kms de irregular camino, iniciamos una bajada hacia Miravete que dista otros 4 Km. Merece visitarse su iglesia de la Virgen de las Nieves, su puente medieval y pegado a él, los restos de un olmo centenario.

La pista sigue al río y en el paisaje abierto sigue dominando las choperas, que en primavera nos permite buscar las Morchellas o Colmenillas, Helvellas, Agrocybes y otras.

El paisaje se vuelve más agreste llegando a Villarroya y la carretera apenas tiene espacio entre el río y las paredes rocosas. Merece visitarse su impresionante torre, la iglesia gótica primitiva porticada de 3 arcos, otros edificios nobles como la casa del Cardenal Peña y en la salida hacia el puerto la ermita de San Benón.

También podemos proveernos de buen jamón y embutidos de su secadero y excelente pan de su horno.


                  

                               Agaricus albertii                                                                Calocybe gambosa

Pasados 2 Kms comienza el puerto, coronado por unas paredes o cornisa rocosa, contra la que chocan los vientos húmedos y fríos, dejando a sus pies unos hermosos praderios salpicados de sabinas, que nos permiten encontrar especies tales como Agaricus albertii, Agaricus arvensis, Marasmius oreades, Leucopaxillus lepistoidesCalocybe gambosa o Bujardón, Macrolepiotas, Floccularia straminea, Calvatias, Lycoperdon, etc.

La panorámica que se observa es magnifica y llegados arriba tras 8,5 Km, parte a la derecha una pista, (donde hay un cartel recomendando que no se dañe el terreno al recoger setas),  que luego se bifurca, yendo la de la derecha entre pinares hasta la proximidad de la cornisa, permitiéndonos seguir buscando las mismas especies, además de las que podemos encontrar en el pinar, como Morchella deliciosa, Lactarius deliciosusy otras muchas según la época. Si seguimos por la otra pista nos lleva hasta una paridera donde hay una zona de picnic con mesas.

Comenzamos la bajada del puerto hacia Fortanete, aunque al poco el recorrido se torna más árido, poco apto para la búsqueda, con alguna sabina, boj y barrancos erosionados.

Desde Villarroya hasta Fortanete hay 18,5 Km. A su entrada está la ermita de Sta. Bárbara y en el otro extremo la de San Loreto, similar a la vista en Villarroya, con hermosos y amplios aleros artesonados y suelo empedrado en su generoso porche.

Fortanete es la joya oculta del Maestrazgo. Destaca su monumental iglesia y ayuntamiento porticados y sus numerosos edificios nobles, además de yacimientos prehistóricos y restos de 2 castillos uno árabe y otro del Cid. El pastoreo trashumante es su principal medio de vida, dedicando por ello unos días festivos para celebrarlo con encuentro de pastores.

Desde Fortanete, a la altura del Bar el Aragonés, parte una pista que va a Valdelinares, de la que derivan otras que se dirigen a valles escondidos y húmedos, ricos en especies. Hasta Valdelinares se atraviesa por extensos prados alpinos, con especies propias de este hábitat.

Si en cambio continuamos la carretera, pasamos por zonas ricas en pinares hasta llegar al Puerto de Cuarto Pelado, donde los setales inundan los prados alpinos, salpicados de alguna sabina (Juniperus sp.) y Pinus sylvestris. Abundan los setales de Calocybe gambosa, muy buscados y llamados en la zona Bujardón o Bujarón, Agaricus diversos, Melanoleucas, Calvatias, Marasmius oreades, etc. En la bajada del puerto sale una pista a la derecha que nos lleva al valle de Palomitas, rico en esta buscada especie, pero también vigilada por los habitantes ya que se vende a buen precio.

Desde el puerto podemos elegir entre: dirigirnos a Cantavieja y la Iglesuela del Cid, lugares monumentales o tomar la dirección contraria y recorrer paisajes increíblemente abruptos y pueblos al borde de verticales cortados, como la Cañada de Benatanduz y Villarluengo. Luego,  atravesando angostos desfiladeros con pétreas agujas recortándose en un cielo azul, pasamos por Pitarque con su afamado Hostal de la Trucha y llegamos luego a los majestuosos Organos de Montoro, maravilla natural en piedra y al propio Montoro de Mezquita, lugar encantador, protegido por un paredón impresionante, donde resisten los últimos habitante ya envejecidos, a excepción de un entusiasta y joven matrimonio que ha restaurado viviendas para turismo rural.

Es necesario advertir que en este recorrido no hay gasolineras, a excepción de la que hemos visto al comienzo en Aliaga, por lo que será necesario aprovisionarse debidamente.