Por Luesia


Esta villa está enclavada en la comarca de las Altas Cinco Villas, en el Prepirineo de la Sierra de Santo Domingo, junto al río Arba de Luesia y pertenece a la provincia de Zaragoza.

De escasa población que, como en la mayoría de los pueblos de Aragón aumenta los fines de semana y en el verano, por el regreso de los que emigraron a Zaragoza, Cataluña, Navarra y Francia principalmente.

Su casco urbano ofrece casonas nobles dignas de restauración, desde edificios de estilo renacentista aragonés hasta otros del siglo XVII, dignos de ser conservados por su valor arquitectónico. En lo alto del pueblo puede admirarse la iglesia parroquial del Salvador y dominando todo el conjunto, el torreón de lo que fue un castillo de los mas antiguos de esta parte de Aragón. También tiene la iglesia de San Esteban, transformada hoy en museo religioso y la ermita del Puyal de gran devoción.

En su entorno tiene poblaciones bien restauradas de indudable encanto, como Uncastillo y Sos del Rey Católico. También Biel y Ejea de los Caballeros.

En sus proximidades hay enclaves con hermosos bosques de hayas, robles, carrascas, madroños y pinos principalmente, como sucede en Puymoné y el Pigalo, lugar de esparcimiento y baño en el río Arba de Luesia. Lugares que vamos a visitar.

Vamos a efectuar en primer lugar el recorrido a Puymoné, que puede realizarse perfectamente tanto en coche como andando. Comenzamos en la parte posterior del pueblo, detrás de la ermita del Puyal, tomando la pista forestal que encara el valle de Val

Cuando hemos recorrido el primer kilómetro, nos encontramos una valla, que normalmente está abierta. En sus alrededores hay ganado vacuno y caballos, de hecho a lo largo del camino está vallado su lateral izquierdo para que no salgan. En los costados de este valle encontramos bosque de carrasca y roble y también madroños y monte bajo. En alguna ocasión se ha quemado y es buen lugar para buscar en primavera Colmenillas o Morronglas y otras especies de esta época y hábitat.

A partir del Km. 3 ya aparece el pinar y un Km. mas adelante ya comienzan a destacarse las primeras hayas. En el Km. 5 hay un pequeño refugio en no muy buen estado ya que, como suele suceder, los visitantes no son cuidadosos. Es este un buen lugar para buscar diversas especies, como Boletus aestivalis, Boletus edulis, Clitocybe nebularis, Clitocybe geotropa, etc. en el hayedo y Lactarius deliciosusTricholoma terreum  y otras en el pinar y robledal.

                               Narcisos                                                                         Sarcoscypha coccinea

En el Km. 6 deja de verse el hayedo y ya en una cerrada curva vuelve a verse carrasca y roble, algo insólita esta mezcla de bosque Atlántico y Mediterráneo. En el Km. 7 encontramos la fuente del Pueyo, con entorno protegido con valla, entre una mezcla de estos árboles. En el Km. 8 desaparece el bosque, en el que habremos podido localizar Macrolepiota procera y algún Cantharellus cibarius. Durante un trecho encontramos pradera, que se inunda de narcisos en primavera, pero vuelve a aparecer el bosque y ya en el Km. 9 nos encontramos con boj y unas vistas impresionantes de la Sierra de Santo Domingo, que aparece a lo lejos como una gran muralla. Desde aquí  ya se da vista también al repetidor de la cima de Puymoné, al que llegaremos un Km. después. Desde aquí podemos observar todo el territorio, sin ningún obstáculo en nuestro alrededor.

          Sierra de Santo Domingo y Pirineo al fondo                                        Morchella rigida

En la cara norte hay un pinar en pendiente que desciende hacia la zona del pozo Pigalo. También hay hermosos praderios en las lomas de estos montes, en los que podemos encontrar diversas especies en primavera y otoño, desde Colmenillas y Seta de San Jorge hasta Leucopaxillus candidus, Lactarius deliciosus, Tricholomas, Melanoleucas, Agaricus, etc.

El siguiente recorrido lo iniciamos próximo a donde comenzamos el anterior, antes de llegar a cruzar el río Arba. Este recorrido hasta el pozo del Pigalo, puede continuarse si se quiere hasta Lobera, Longás, Biel o llegar hasta la carretera entre Ayerbe y Puente la Reina de Jaca.  Partimos del indicador en la carretera que anuncia: A Pigalo 15 Km. (erróneo, son 8 Km.), a Lobera 21 Km. y a Longás 23 Km.

Al comienzo del recorrido aparece monte bajo, algo de carrasca y campos de cultivo. 2 Km. mas adelante sale una pista a la dcha. que indica al Monte de Iguarela, que ha sufrido un incendio y todavía puede apreciarse claramente. Lugar adecuado para algunos Ascomycetes como Colmenillas.

El camino sigue paralelo al río Arba de Luesia y en el Km. 4 hay un cruce de pistas que indica a Chardoneta a la izqda. y a la dcha.   Un Km. mas adelante cruzamos el barranco Siaska, donde vemos bosque de pino y carrasca, poco mas adelante hay una paridera y la Fuente de Celestino. Seguimos paralelos al río Arba, hasta que atravesándolo llegamos a un cruce donde está la Casa Forestal; ya hemos recorrido unos 7 Km. De aquí al pozo Pigalo hay un Km. y la pista que sale a la izqda. va a las Torres de Sibirana, aunque al poco de iniciarla aparece una barrera con la indicación de Propiedad Particular. El camino no obstante solo es practicable para 4x4. Poco mas adelante hay una fuente. Entre bosque de pino, roble y campos de cultivo, cruzando en dos ocasiones el pequeño barranco, llegamos al pie de las Torres de Sibirana, que se alzan sobre unas grandes rocas. Hemos recorrido desde el cruce unos 3 Km.

Si desde el cruce seguimos hacia el Pigalo, nos encontramos, a mitad de camino, con una pista a la derecha, que cruzando el río va al refugio del Curro y zona de acampada especial (es particular).





Coprinus comatus                                                                  Lycoperdom perlatum

Antes de llegar al camping o zona de acampada, encontramos el conocido pozo del Pigalo, donde el río salta en cascadas el cauce rocoso, formando pozos de mayor o menor medida y una piscina natural muy conocida y aprovechada por las gentes de la comarca, que no siempre la cuidan con el esmero que merece un lugar tan hermoso.

No obstante para el aficionado a las setas tiene otros atractivos y en sus pinares, en otra época, busca diversidad de especies propias de este hábitat, pero sobre todas destaca una que ha pasado de no conocerse o apreciarse en la zona, a ser una de las mas buscadas. Se trata de Cantharellus lutescens o Trompeta amarilla, que crece abundantemente en el barranco que sale a la dcha. una vez pasado el puente sobre el río, en dirección a Longás, donde indica quedan 17 Km. y 13 a Lobera. Próximo está el Corral de Calvo con restos prehistóricos.